Botella | 40 ml
En este gel de ducha, el almizcle blanco se funde a la perfección con la lavanda, creando un equilibrio sublime entre una calidez envolvente y una serenidad reconfortante. Transforma la hora del baño en un remanso de bienestar que eleva el espíritu y acaricia la mente. Cierra los ojos y déjate transportar en un viaje extraordinariamente satisfactorio.